UNA ENTREVISTA A LÁZARO
Muy buenas noches, señores y señoras. Como cada jueves, a las 10 de la noche, les ofrecemos las entrevistas de nuestros famosos. Como recordarán ustedes, la semana pasada entrevistamos a Carmen Sevilla, esta semana hablaremos de un muchacho maltratado y, a la misma vez, listo. Bueno, pero a veces, no, porque su amo era más listo que él. ¿Saben ustedes de quién les estoy hablando? Pues, por si no lo saben, aquí les presento a Lázaro.
PRESENTADOR: Muy buenas noches, Lázaro.
LÁZARO: Hola, buenas noches.
PRESENTADOR: Como ya sabes por otros programas anteriores, aquí se viene a entrevistar a personas famosas, y hoy te ha tocado a ti.
LÁZARO: ¿Estás nervioso al estar aquí ante tanta cámara y ante tantos millones de espectadores?
LÁZARO: No, no lo estoy, ya que no es mi primera vez. Pero cuando lo fue, sí que lo estaba.
PRESENTADOR: Bueno, aquí no hemos venido a saber si estás o no estás nervioso, sino a hablar sobre aquella aventura que tuviste con tu amo y con aquel jarro. ¿Por qué, en vez de romper el jarro, no se lo pediste?
LÁZARO: No le pedí el jarro porque yo sabía que, si lo pedía, no me lo daría.
PRESENTADOR: ¿Tanto miedo le tenías a aquel pobre ciego?
LÁZARO: ¡Hombre! Para no tenerle miedo... Hacía cualquier cosa que a él no le gustaba y me sacudía una castaña y, además, que sepas que, de pobre, ése no tenía nada.
PRESENTADOR: Como ustedes han podido ver, Lázaro no quería a su amo. ¿Él no se daba cuenta de que estabas bebiendo?
LÁZARO: No. Porque yo me ponía entre sus piernas y, mientras él comía, a mí me iba cayendo aquel dulce y amargo vino.
PRESENTADOR: ¿Por qué dices aquel dulce y amargo vino?
LÁZARO: Porque aquel vino me gustaba y por eso digo que era dulce, y amargo porque me iba a traer unas consecuencias que yo no sabía.
PRESENTADOR: ¿Cómo se dio cuenta el ciego de que bebías de aquel vino?
LÁZARO: Bueno, se dio cuenta porque un día, tocando el jarro, pudo tocar un agujero, que estaba cerrado por un tapón.
PRESENTADOR: Entonces, ¿el ciego no tenía ni un pelo de tonto?
LÁZARO: ¡Uh! Ni mucho menos, ése, aunque era ciego, era listo.
PRESENTADOR: ¿Qué hizo cuando descubrió esto?
LÁZARO: Lo primero que me llamó, cuando me vio, fue miserable. Y yo le pregunté ¿por qué? Y él no me contestó sino que me tiró el jarro a la cara y, al romperse el jarro, como tenía la boca abierta, me partió tres dientes, y por la cara me hizo unos arañazos dónde todavía conservo cicatrices.
PRESENTADOR: Cuando te dijo miserable, ¿tú te imaginaste que era por el jarro?
LÁZARO: Yo, sí.
PRESENTADOR: Bueno, Lázaro, muchas gracias por haber venido y espero que lleves una vida mejor que la de antes.
LÁZARO: ¡Ah, sí! Desde que murió mi amo, soy más feliz que una perdiz.
PRESENTADOR: Como han podido ustedes ver, hemos visto a un joven que era maltratado por su amo. Bueno, esto es todo. No se pierdan nuestro siguiente programa. Buenas noches.
Autora: Isa Jorquera Montero. 3º E.S.O. Curso 1996-1997.
No hay comentarios:
Publicar un comentario