jueves, 18 de junio de 2020

MARÍA JOSÉ LÓPEZ ELBAL

DE LO QUE TE PUEDES ENTERAR EN UNA PELUQUERÍA 


MILI: Hola, Pili. 

PILI: Hola, Mili. 

MILI: Nosotras como siempre, en el mismo sitio. 

PILI: ¿Qué, cómo te va con tu nuevo marido? 

MILI: ¡Oh, muy bien! pero a quien parece que no le va nada bien es a Petra. 

PILI: ¡Ah? ¿pero es que se ha casado? 

MILI: Sí, hija, y se ha ido a vivir enfrente de mi casa, pero lo que yo no sabía hasta el jueves es que el hombre es ciego y tiene un hijo. Además parece que el ciego ese es muy roñoso, te lo voy a decir con otras palabras, tiene un jarro de vino, y mira que ahora está en oferta en Mercadona, bueno, pues no le da a nadie de beber, y ya ves, su pobre hijo, Lázaro, se ve negro para poder beber un poco. 

PILI: ¿Hija, no crees que eres un poco exagerada? 

MILI: No, Pili, todo esto me lo ha contado Petra y es más, te voy a contar algo que no sabe nadie y espero que tú no lo digas. 

PILI: Mili, ¡qué cosas tienes! ¿cómo se lo voy a decir a alguien?, tú sabes que puedes confiar mí. 

MILI: Pues mira, el otro día estaban Lázaro y el ciego sentados al lado de la lumbre, y el ciego, de tantas vueltas que le dio al jarro, halló la fuente y cayó en la burla. 

PILI: Pero, ¿en la burla de qué? 

MILI: ¿Me dejas seguir, o no? 

PILI: Sí, sí, sigue. 

MILI: Se dio cuenta de que Lázaro le hizo un agujero al jarro por el que salía el vino cuando el tapón se derretía. Mas así lo disimuló como si no se hubiera dado cuenta. Al día siguiente, estaba el pobre chico allí sentado entre las piernas del ciego sin pensar en el daño que le esperaba. 

El chico estaba con su boca abierta mirando hacia el cielo y cayéndole aquel licor tan dulce, que no se percató de lo que le venía encima. Entonces el ciego cogió el jarro y con todas sus fuerzas se lo estampó contra la cara. Petra, al entrar en la salita y ver aquello, cogió al chico y se lo llevó al hospital, pero no tenía remedio, aquel golpecito, como decía Lázaro cuando le preguntaban sobre esto, le rompió la cara por muchas partes, pero Petra no siente esto sino el dineral que se tiene que gastar en el dentista ya que el chico se ha quedado sin un diente. 

PILI: ¿Y qué va a hacer ahora Petra? 

MILI: ¿Qué va a hacer? ¡¡No!! ¿Qué ha hecho? Cuando llegaron al hospital, Petra echó a patadas al ciego, y como es una mujer tan buena, se ha quedado con el niño ya que es huérfano de madre, además en estos 15 días que ha estado casada, le ha tomado mucho cariño.

Autora: María José López Elbal. 2º Bachillerato. Curso 1995-1996.

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