HISTORIA DE VAYA NOCHECITA
La historia comienza en la casa de Juan Álvarez y Juana Pérez, eran una pareja de recién casados y, tras dos meses de pensar y más pensar, decidieron tener un hijo, así que se pusieron manos a la obra. Toda la noche dale que te pego, que hasta los muelles de la cama lo empezaron a acusar dando de vez en cuando un chirrido.
A los dos días, la mujer fue a hacerse la prueba de la rana y le dio negativo, así que los casados empezaron a extrañarse, y se hicieron una prueba de fertilidad; ésta dio ¡positiva! Éstos se preocuparon más, siguieron intentándolo, pero no hubo suerte; fueron a visitar al doctor y, tras hacerle a la mujer más pruebas que si fuera E.T., obtuvo una solución, y era que el marido, cada vez que fueran a hacer el amor, le tenía que contar a su mujer una historia con toques de humor, pena, acción e intriga. Los dos se pusieron a buscar en todas las bibliotecas, hasta que encontraron "La Celestina" pero no dio resultado.
Pasó una semana y no sabían qué hacer, pero en ese instante llegó la solución, ¡milagro!, gritaron, ya que el abuelo, que no había ido a la escuela y que solo sabía leer algunos libros que eran muy populares, les entregó el libro de "El Lazarillo de Tormes". Éste contenía los puntos de los que habló del doctor; pero de entre todas tenían que elegir una, ésta fue la del jarro de vino.
Llegó la noche y toda la familia esperaba en la habitación de abajo que todo fuera un éxito. El marido empezó a contarle la historia a su mujer:
-Verás, Juana, la historia es de un ciego que acoge a un chico para que le sirva de lazarillo y éste tenía mucha hambre y sed, así que empezó a beberse el vino del ciego, éste al principio no sospechó nada ya que Lázaro se las ingeniaba muy bien para beberse el vino de la jarra, pero un día notó cómo el peso de aquel jarro no era el mismo, había disminuido y, desde ese momento, tenía el jarro bien abrazado y lo descuidaba el menor tiempo posible. Lázaro aprovecho una ocasión y le hizo un agujero al jarro, lo tapó con cera y se sentó entre las piernas del ciego para que, con el calor de la hoguera, la cera se derritiese y él pudiera beberse el vino.
Él estaba tan agusto bebiendo que no se esperaba aquel ataque del ciego que, en una ira, le pegó con el jarro y se lo rompió en toda la cara clavándosele los trozos.
Acabó y, como anteriormente habían ensayado la lectura, la familia tenía todos los relojes preparados para el gran momento.En ese momento se hizo tal silencio que aquella casa parecía un cementerio en el desierto. La familia sabía que esto iba a funcionar ya que los muelles de la cama sonaban más fuertes y los chillidos que se oían eran más que en las noches anteriores, y esto solo podía significar una cosa, y es que los casados estaban poniendo todo su empeño y que se lo estaban pasando bien, querían tener ese hijo.
Acabó la noche y el marido bajó a reponer fuerzas después de la ajetreada noche. Todos cogieron a la mujer y la llevaron al hospital, las pruebas fueron ¡positivas!, y toda la familia lo celebró como si fuera una segunda boda.
Ahora la familia tiene dos integrantes llamados Antonio Álvarez Lázaro y Andrés Pérez Tormes, haciendo honor al personaje de la historia por el que consiguieron su felicidad.
Los efectos especiales fueron creados por:
-Un niño que saltaba en su cama: Los chirridos de la cama.
-Los dentistas sacándole una muela a dicho niño: Chillidos de la pareja.
-En el zoológico de Madrid: Chillidos de la pareja celebrándolo.
-La marca de juguetes NENUCO con sus dos nuevos muñecos que, si los sientas, hacen "po co": La escena del parto.
Gracias a la patrocinación de "Atunes MIAU!.
Autor: Luis Manuel Delgado Trujillano. 2º Bachillerato. Curso 1995-96.
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