LÁZARO EL FISNO Y REFINADO
Os voy a contar mi historias de cómo me rompió un hombre casi toda la cabeza; como cuando Terelu, mi chacha, va a la pelu, que le ponen los pelos como un estropajos de tanto tirarle, claro; si tiene los pelos más desgraciaos, un día te lo juro de verdad que le quitan la cabeza de su sitio.
Suerte que al poco tiempo de que este mal hombre me rompiera la cabeza, me hice multimillonario, ¡me tocó la loto! ¡es que soy más listo, modestia aparte!
Bueno, dicho esto, comienzo:
Aquel día, el ciego no paraba de darle vueltas al jarrito, igual que cuando mi tita Lalu va a las rebajas, que da más vueltas que un tonto, hasta que encontrós el agujero por donde yo bebías el bermú, ¡ah, no, que era vino, perdón! Prosigo.
Cuando lo encontró, se dijo para él mismo “anda que se va a enterar el muchacho, se va a acordar de mí para siempre”. Y tanto que me acuerdo de él, hasta tengo pesadillas, sueño que me persigue montado en una pava (un coche muy cutre patatero), menos mal que yo voy con un Ferrari y nunca me alcanza. Prosigo.
Bueno, pues al día siguientes, yo iba a beber vino como siempre; me senté entre sus piernas muy peludas y marranas, con lo limpios que soy yo, que me ducho tres veces al día, y a mi perra Lulú, también; te lo juro por las bragas blancas de Mafalda.
Cuando me senté, busqué el agujero, mire hacia arribas y goscé del chorrito de vino que me caía, goscé de lo lindo, te lo juro de verdad, o sea.
Cuando no goscé tanto fue cuando el ciegos cogiós el jarrito de vino, lo levantó y, y… me apesté porque salía un tufo de sus sobacos que casi me quedo en el sitio; bueno, lo tiró a mi carita con todas sus fuerzas, te lo juro por Snoopy.
Me dolió muchisisisisísimo, ¿sabéis?, me quedé sin dentadura, de verdad os lo juro, y tuve que ir al dentista a arreglármela, pero a uno de paga de esos buenos, y me dejó la dentadura perfesta, ahora tengo una sonrisa “profident”.
Y eso no es todo, también me troceós mi cutisss y tuve que ir al cirujano, fui a ver al doctor Bartolomé Beltrán y me dejó mi cutis como el culitos de un besbé; te lo juro de verdad, o sea, os lo juro por Snoopy.
Autora: Reme Lapaz Martínez. 2º Bachillerato. Curso 1995-1996.
No hay comentarios:
Publicar un comentario