Buenas tardes, comenzamos con las noticias del día. Hoy nos encontramos el caso de una agresión de un amo hacia su criado, en Salamanca.
Nos trasladamos hasta el lugar de los hechos donde se encuentra nuestra compañera Pilar.
PRESENTADOR: ¿Qué tal? Buenas tardes, Pilar, cuéntanos lo ocurrido.
PILAR: Buenas tardes, Matías, así es. Nos hemos trasladado hasta Salamanca, el lugar donde ocurrió el incidente en la tarde de ayer. Nos encontramos aquí desde esta mañana para conocer cómo ocurrió todo realmente.
La agresión se produjo sobre las ocho de la tarde cuando... ¡Un momento, Matías! Estamos viendo a lo lejos a la víctima de los hechos, Lázaro. Vamos a acercarnos para ver si quiere hablar con nosotros y contarnos su versión de los hechos.
Hola, buenas tardes, Lázaro, ¿podemos hablar contigo?
LÁZARO: Buenas tardes. ¿En qué puedo ayudaros?
PERIODISTA: Queremos conocer todo lo ocurrido ayer.
LÁZARO: Vale. Pues todo comenzó hace ya algunos días cuando mi amo descubrió que le robaba vino de su jarro pero nunca me lo llegó a decir.
Y él, tan audaz como siempre, esperó hasta que se repitiera el hurto y así fue. Ayer tarde, me encontraba sentado entre las piernas de mi amo cuando decidí comenzar a beber del jarro por el agujerillo que anteriormente le había hecho al jarrillo.
PERIODISTA: Perdona, Lázaro, ¿cuántos años tienes? ¿no crees que eres muy joven para beber alcohol?
LÁZARO: Pues sí, soy joven pero ya sabe usted que, cuando uno se inicia en este mundo de la bebida, no puede dejarlo tan fácilmente. Y menos cuando aprieta el frío como lo hace aquí en Salamanca.
PERIODISTA: Volvamos a ayer. Estabas tú con tu amo, cuando...
LÁZARO: Sí, estaba yo entre sus piernas y decidí empezar con el vinito, pensando que por su minusvalía, ya que es ciego, no se daría cuenta. Y tal fue mi sorpresa que, cuando estaba recibiendo aquellos dulces tragos y me encontraba saboreando el licor... mi amo decidió vengarse. En ese momento, con toda su fuerza dejó caer el jarro sobre mi boca sintiendo yo que el cielo caía sobre mí.
PERIODISTA: ¿Y cómo te encuentras? Porque podemos observar en tu rostro señales de lo ocurrido.
LÁZARO: No han sido muy graves los daños para el golpe que me llevé. Sólo he perdido los dientes, los cuales no podré recuperar.
PERIODISTA: Bueno, Lázaro, te dejamos, te deseamos que te recuperes y te damos las gracias por contarnos todo lo ocurrido.
Y ya sabes, Lázaro: "El mozo de un ciego un punto ha de saber más que el diablo".
Autora: Míriam González Domenech. 2º Bachillerato. Curso 2012-13.
No hay comentarios:
Publicar un comentario