lunes, 25 de mayo de 2020

DENISE CHÁVEZ

RECORDANDO VIEJOS TIEMPOS

Un día inesperado después de un largo año, se encontraron el Amo y el Lazarillo. Entonces el Amo lo invitó a comer.

En la mesa puso una copa de vino el camarero. Entonces el Amo le dijo a Lázaro:
-¿Te acuerdas de los viejos tiempos?

Y Lázaro le respondió:
-Sí, cuando solías poner un jarrillo de vino cuando comíamos; y yo, muy rápidamente, daba un par de sorbos y lo ponía en su sitio sin que te dieses cuenta; pero poco me duró, Amo, ya que tú conocías los tragos del vino tan sólo cogiendo el jarro.
Como yo moría por un sorbo de vino, hice en el suelo del jarro un agujero sutil y lo tapé con una delgada tortilla de cera.

Mientras servían el segundo plato, Lazarillo recordaba cómo fingía tener frío para meterse entre las piernas de su Amo, y así poder beber el vino cuando la lumbre derretía la cera. Cuando el Amo quería beber, ya no había nada. 
Y el Amo respondió:
-Cuando yo iba a beber no hallaba nada. Hasta que hallé la fuente y me di cuenta de la burla, pero luego me pude vengar bien de ti. Cuando, al siguiente día, solías meterte para tomar el licor dulce, te solté el jarro y cayó sobre tu cara.

-Sí, Amo -respondió Lázarillo. Sentí que el cielo se me caía encima, cortándome la cara los pedazos, y a la vez quebrándome los dientes, que hasta el día de hoy me quedé sin ellos.
Sí, Amo, ¡qué tiempos aquellos! Podríamos quedar para tomarnos una copa de vino y seguir recordando aquellos tiempos.

Autora: Denise Chávez. 1º Bachillerato. 2014-15.

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