VERSIÓN ANDALUZA
(Se ruega leer con acento andaluz).
El cabrón del siego se coscó del palo que le estaba metiendo con el temilla del vino aunque me hizo pensá que no se había enterao de na, qué pájaro el tío. Al día siguiente, con toa la caló, cogí el vino pa llevárselo al siego y me senté entre sus patas como de costumbre. Mientras disfrutaba yo de un buen buchito de vino a su costa y con mi cara mirando pa' arriba, sentí al siego menearse una miajilla y sin que me lo esperara comenzó a gritar:
-¡Pero maricona de mierda! ¡Qué pijo t'ah creído tú! ¡Tú te cree que me va a robá a mí el vino, chalao de mierda!
En ese momento el siego, violento perdío, me pegó tal meneo con la jarra en toa la cara que los dientes se me saltaron y en el suelo caí redondo.
Autor: Víctor Manuel Romera Martínez. 1º Bachillerato. Curso 2013-14.
No hay comentarios:
Publicar un comentario