martes, 26 de mayo de 2020

MARTA ROMERA SANTILLANA

De nuevo volvían a las andadas aquel día después de tanto experimento con mi elegante pero estropeado cuerpo.

Pero aturdido y alterado me encontraba yo ya de tanta vuelta y revuelta que estos dos seres me daban.

Otra vez, cogido fui por dos manos, y esperad que os diga que ni uno era un memo ni el otro un erudito como creía pero quien acabó, como si en una guerra de mil años hubiera estado, fue aquí el que hoy os cuenta esto desde el otro mundo; pues acabé yo descompuesto y descosido en la cara y boca del desdichado Lázaro,por tal topetazo que el sensato pero brusco hombre me cedió.

Terminé yo hecho pedazos y qué menos que el pobre chico quedase sin incisivos, colmillos, premolares y molares, pues yo no tenía por qué pagar por su poco saber de que un ciego ni ciego ni tonto es.

Autora: Marta Romera Santillana. 1º Bachillerato. Curso 2014-2015.

No hay comentarios:

Publicar un comentario