EL POSADERO
Mi tío me contó una historia muy graciosa. Es el dueño del Ciri. El otro día, mientras preparaba el arroz, me contó que el lunes había ido un ciego de la ONCE a su bar con su ayudante y se lo dejaron todo perdido. Se ve que el niño engañaba al ciego y se bebía su vino a escondidas. Rompió una jarra de mi tío y, por ese agujero, bebía, pero el ciego se enteró y no dijo nada, y el niño, un día, mientras bebía, le estampó la jarra en la cara. El niño acabó con tres puntos y mi tío tuvo que llamar a una ambulancia. Estaba enfadadísimo contándome la historia pues se lo habían dejado todo perdido y, como el niño era menor, aparte de la ambulancia, llamó a la policía. Por culpa del jarrazo tuvo que declarar y cerrar el bar, estaba cabreadísimo pues esa era la noche de las cenas de Navidad y tenía todo reservado. Tan enfadado estaba que el arroz que preparaba salió malo.
Gloria García Trigueros. 2º Bachillerato. Curso 2011-12.
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