lunes, 18 de mayo de 2020

MARÍA ASUNCIÓN SEGURA LÓPEZ

Rogad a Dios por el alma de Lázaro, un pobre muchacho que dedicó toda su vida al cuidado de un mal agradecido ciego.
Yace aquí como consecuencia de un golpe enorme en la cabeza propinado por el invidente con un recipiente de barro.
El inocente muchacho no tuvo oportunidad de defenderse de su amo, 
que actuó a traición.
Pero su muerte no ha sido en vano y por ello no quedará impune.


R.I.P.


Autora: María Asunción Segura López. 1º de Bachillerato. ¿Curso?

No hay comentarios:

Publicar un comentario